miércoles, 23 de julio de 2014

Destellos.

Siempre te vi como una ilusion, algo lejano que nunca iba a poder disfrutar. Incluso en esos extraños momentos que te robaba, no estabas conmigo. Te seguia viendo como algo inalcanzable. Ni siquiera cuando tus dedos se enredaban en mi pelo y tus labios me acriciaban el cuello. Siempre fuimos una mezcla rara, de esas cosas que no se tienen que juntar pero igual lo hacen. Fuimos un destello en la oscuridad que eran nuestras vidas en ese entonces, nos encontrabamos y brillabamos. Y que hermoso destello, mi amor. Pero asi de rapido nos apagabamos. Y vos te aburrias de enredar tus dedos en mi pelo, o yo me aburria de que lo hicieras, quien sabe. Lo unico que se es que no me puedo deshacer de tu fantasma, sigue presente hasta cuando cierro los ojos. Y entonces, toda nuestra historia pasa como una pelicula en mi cabeza y, no lo puedo evitar, te extraño.

Deja vú

Nuestra historia fueron muchas noches unidas por palabras susurradas en la oscuridad, esas noches cuando me escapaba para verte y corriamos en el medio de la calle bajo las luces fluorescentes. Y vos me empujabas y me susurrabas cosas que yo no entendia al oido, pero igual me reia. Despues recorrias mis labios con tus dedos, como si te estuvieras despidiendo y quisieras memorizarlos. Todo parecia una despedida esas noches. Pero despues me besabas hasta que mis pensamientos eran un revoltijo de luces y humo en mi cabeza, y no importaba nada mas que vos y yo, y las luces parpadeantes de la calle.