Es todo muy confuso, porque jamas nos despedimos y, sin embargo, te siento tan lejos, tan ajeno a mi que temo haberte imaginado todo este tiempo.
Te escribo para que sepas que ya no estas en cada cigarrillo que prendo, o en cada vaso que rompo. Ya no sos la imagen por defecto del insomnio, tampoco sos la maldicion de mis amaneceres.
Tal vez parezca innecesario todo esto, ya que nunca comprendiste, ni comprenderas, las galaxias existentes dentro mio. Fuiste un viajante pasajero dentro del universo que soy yo, siempre tuviste tanto miedo de salir de tu atmosfera de indiferencia.
Pero de vez en cuando vuelvo, aunque no sea necesario, a leer el libro de nuestra historia, con sus hojas amarillas y aroma a tristeza. Me alegra saber que, al fin, llegue al epilogo. Y ahi mismo te despido. A vos, a tu fantasma y todas tus sombras, que tanto gustan de perseguirme. Ya no soy presa facil para tu disparo, ni regalandome todas las noches eternas del mundo. Espero que esto me ayude a dejarte ir, aunque no puedo olvidar amarte, y tampoco puedo amarte y olvidarte, asique solo te digo 'hasta la proxima vuelta de tuerca'.
No hay comentarios:
Publicar un comentario